domingo, 19 de noviembre de 2017

Descubriendo América. Second day...

Y hoy me levanté temprano. Sudando! Hace calor en este lugar. Anoche pensé que iba a tener frío, e incluso lamenté el no haber traido algo que me abrigue (un pijama por ejemplo), pero en la mañana tuve que poner el "aire acondicionado" a full, para dejar de sudar.

Una ducha fría y ya estaba listo para bajar a desayunar.
Hmm... A que hora era el desayuno? Busqué la nota que me entregaron en el momento del check-in y me percato que el desayuno es a partir de las 8 de la mañana... Y una cosita mas:
El hotel tiene transporte gratuito al aeropuerto! OMG!
Bueno, luego de la renegada inicial (debe coordinarse con anticipación) esboce una sonrisa, ya no tendré que pagar un taxi de retorno.

Fui al lobby, y encontré el famoso deayuno continental: pan, tostadas, mantequilla, mermelada. Café, americano.
Alguna vez he probado algo mas horrible que el café americano? Never in my life! Nunca!
La verdad yo creo que lo hacen a propósito así. Es tan, pero tan malo, que hay que ponerle azúcar para poder pasarlo...
En fin. Lo bueno es que el desayuno es tipo buffett, puedes servirte lo que quieras. Obviamente apenas pude terminar "a cup of coffe". Hasta le puse miel para poder terminarlo.
Y en el lobby del hotel hay wi-fi. Y todo el mundo se conecta allí a internet.

Luego salí enternado con dirección al Curso Inter-Americano de Oftalmologia del Bascom Palmer Eye Institute, en el Hotel Intercontinental de Miami (suena pomposo, no?). Un sol que cegaba, y al dar un par de pasos, ya estaba sudando de nuevo.
Pero mi terno estaba super. No me calentaba mucho, y estaba bien "planchadito".

En el congreso, a la hora de inscribirme, noté un error en mi nombre: Max Hernandez de Paz. (Parece que quisieron que fueramos dos los "de Paz" en la familia. O hay alguien más?) En fin, igual me aceptaron coregir el error. Veremos si lo cumplen.

Y me entregaron: los tickets para los almuerzos! Osea pretenden que nos quedemos todo el dia! Aunque pensándolo bien, el aire acondicinado del lugar, los asientos cómodos, los temas interesantes, la mayoría en inglés (aunque por alguna rara circunstancia del destino, ya entiendo lo que dicen, casi en su totalidad).

Igual la pasé bien, aprendiendo cosas nuevas (siempre hay algo que aprender, el mundo sigue su vertiginoso camino, dejando atrás a todos los que quieran quedarse, y llevando sobre sus hombros solamente aquellos que osan mantener el ritmo - Vaya, ya me puse filosófico).

Un montón de agua, "café" (americano, para variar) y algunas golosinas hasta el almuerzo. Hubo un pequeño momento incómodo, que se repitió mas tarde, en el que me sentí literalmente "viejo". Un Doctor no se de que país, según yo ya no tan joven (osea no era chibolo), me cedió el paso para el asensor. Me sentí incómodo. Bueno, en el espejo note que si tengo el aspecto de un "honorable doctor de peso" (O será porque estoy gordito, y quizo ver si el asensor aguantaba? Hmm, recién me doy cuenta del pequeño detalle)

Antes de ir al almuerzo, me acerqué al famoso counter donde tenía que rectificar mi nombre, y para variar, una pareja me cedió el turno (ahora que lo pienso mejor, ya me huele raro esto de que me cedan tanto, aunque esta pareja si eran casi unos adolescentes, y estaban en una charla muy amena.)

El gringou que me atendió, entendió y primero hizo la corrección así: Max Hernandez DePaz. Y eso que le di mi pasaporte (aunque en el dichoso pasaporte todo está con mayúsculas, pero... Mejor no sigo). Al final pude corregir mi apellido y ahora si mi inscripción y todo está como debe de ser. No seré "de Paz", hasta nuevo aviso.

En el almuerzo, no encontré a nadie conocido, así que me senté en una mesa donde estaba una sola persona, que era un argentino. Luego llegaron sus amigos, y empezaron a hablar de "pequeñeces" y "banalidades":

- Y sabés cuanto costá ir a Orlando?
-  1500 dolares por persona los tres dias en el parque. Es temporada baja, y hay que aprovechar.
- Terminando estooo... Iremos para asha con mis pibes, es una ganga..
- Y recordás de ese crucero? Me salió casi regalado, solamente 1200 dolares cada uno por esa noche tan especial...
- Casi regalado, che...

Y cosas por el estilo, así que terminé de masticar mi ultima verdura, dije buen provecho y salí a tomar aire fresco. Y bueno, del almuerzo solamente puedo decir que la media taza de "crema" de tomate (sería sopa, pues estaba recontra salada... O a lo mejor el agua helada que nos dieron era para agregarla a ese plato? En fin), y el platazo con 50 gramos de pollo guisado, dos esparragos hervidos, una mini zanahoria y cuatro papitas de coctel, bueno solo sirvieron para avivar mi apetito. Solapa me comí cuatro panes, y me acabé toda el agua y la mantequilla que habían puesto. Pero igual, tuve que salir en busca de mi porción diaria de grasas y carbohidratos que mi cuerpo requiere. Imposible vivir en un lugar así, moriría de hambre. Lo mas curioso, es que había gente que dejaba comida (no les habrá gustado?).

Entonces salí a tomar aire, pasear por el puerto, estirar un poco las piernas... Y recordé el tema de no tener como planchar mis camisas. Así que me fuí al Centro comercial más cercano, esperando encontrar una plancha, o comprarme camisas. Lo único cercano era Marshal's, y ahí no hay planchas, y las camisas son literalmente espantosas. Ni hablar. Me vine al hotel a tomarme una ducha, reposar un poco (las primeras charlas trataban sobre retina, algo que no me gusta para nada), así que me propuse retornar para la segunda rueda. Además, harían sorteos de premios interesantes.

Obviamente no gané nada. Nunca gano en una rifa ni en un sorteo. Si hay un sorteo donde participamos dos personas, fácil termino en tercer lugar. Siempre es así. Pero, ya sucederá, ya llegará el día en que la chunte...

Ya terminada la conferencia del día, me enteré que el Bascom Palmer es el primero en el ranking de los institutos oftalmológicos de los yunaites... Y que este congreso fue ideado para integrar a toda latinoamérica con gringolandia. Y la mayoría de los que trabajan en este instituto son latinos, o de origenes latinos... Algo muy interesante por cierto, y que demuestra que debemos de tener algo especial, solamente que nosotros mismos no nos valoramos como debiéramos...

Otra vez filosofando.

Nada más, es hora de dormir, y ya tengo en proceso dos maneras de planchar mi ropa sin usar plancha. Veremos si resulta. Mañana les cuento.

Ah, también descubrí que el metromover (que es gratuito) está a menos de cuadra detrás del hotel, y el siguiente paradero es frente al Intercontinental. Osea, que no necesito estar soleandome, ni caminando las dos cuadras, que implican cruzar la avenida.

Nos vemos mañana!

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