domingo, 26 de noviembre de 2017

Descubriendo América. Epílogo

No pude escribir más el resto de los días, debido a varias razones. La primera, no tenía ganas. Las 99 restantes ya no importan.
Extrañé mucho las comidas verdaderas. El "almuerzo" del hotel, en el Congreso, era un poco de hierbas hervidas, pescado al vapor, pollo a la plancha (No llegaba ni a 100 gramos) y mucha agua. Eso sí, 4 tenedores, 4 cuchillos, cuchara, cucharita, taza, etc, etc. No se para que michi eran todos esos cubiertos. Pero en fin, a buen hambre no hay pan negro, así que me engullía por lo menos 4 panes con mantequilla sin roche (Hace hambre pues, varón!).
Igual, hasta en dos ocasiones tuve que ir a "completar" mi almuerzo en la comida chatarra (necesitaba grasa!)
Todos los día se realizaron sorteos de materiales, regalos, e incluso inscripciones para el congreso del año que viene. Y obviamente no gane nada. Ni el premio consuelo...
Pero eso si, hicieron la fiesta de clausura, donde había buffet de carne a la parrilla, y pizza. Comí bastante pizza. Mentira! Comí tanta carne, que casi sentía nauseas, de no haber sido por el vino, quizá me hubiese indigestado.
Entonces, después de todo el congreso, y de haber aprendido muchas cosas interesante (temas técnicos que no vienen al caso, pero muy útiles para mi trabajo), terminé muy satisfecho con mi participación en el Congreso anual del Bascom Palmer.
Un detalle adicional, siempre compro algunos materiales para el trabajo en el consultorio. Y me puse a buscar un medicamento en especial, que lo usamos a diario. Acá en perú una ampolla cuesta 65 soles. En la Academia de Oftalmología normalmente venden una caja de 10 ampollas a 20 dólares. El ahorro es evidente.  En las reuniones de Bascom Palmer suele estar algo más caro, pero no tanto. Aún así siempre se acaban todos los productos en el segundo día de la reunión. Estaba yo buscando, y nadie ya tenía este producto, cuando uno de los vendedores me dice que si tiene, y que cuesta 30 dólares. Bueno, le dije que quería dos, y que iba a pagar con tarjeta (débito). No se podía, pues no tenían el sistema. Triste y compungido me estaba yendo, cuando uno de los vendedores me pregunta si buscaba algo en especial, le dije que ese medicamento. Para esto solamente tenía en efectivo 60 dólares en billetes de 20, el resto lo llevaba en la tarjeta (quién usa efectivo en estas épocas? Pero igual, siempre es necesario contar con algo para un taxi, por ejemplo)
Me dijo que si, y que costaba 25 dólares. Bueno, me convencí y le dije que me vendiera una caja de 10, pues no cargaba mucho efectivo. Le pagué con 2 billetes de 20, y el me alcanzó 2 cajas. Me preguntó si quería llevar 2 cajas a 40, le dije que sí, y todos felices.
El día del viaje me retiré temprano del hotel. Para variar, era feriado por ser el Día de Acción de gracias. Todo cerrado. No tenía sentido estar en la ciudad, así que decidí irme al aeropuerto aprovechando el bus gratuito que da el hotel.
En el aeropuerto el trámite fue normal, pero tuve que constatar que nuestro aeropuerto Jorge Chávez es mujy superior en servicios e infraestructura. El asunto es, que incluso siendo tan grande, ese aeropuerto tiene goteras!. No lo podía creer. Pregunté a los vendedores, y me dijeron que era frecuente, que goteara el agua en las lluvias, que no son poco frecuentes. Hmm. Solamente me quedó menear la cabeza en señal de  desaprobación.
A la hora del alnmuerzo (hacía hambre, y mi vuelo salía recién cerca a las 5 de la tarde) me fui a buscar un Mc Donald's. Siempre hay un Mc Donald's, y siempre te llebarás comiendo papas fritas, una Big Mac, y un vaso de Coca Cola. Con harto ketchup. Alguien alguna vez me dijo, que cuando hace hambre, en una ciudad grande, siempre habrá un Mc Donald's.

Termino de escribir esto luego de casi un año, no recuerdo por qué lo deje. Eso ya no tiene importancia en este momento, lo que importa es que pude dejar grabadas mis impresiones de aquel viaje, y ahora continuaré con los relatos sobre mi vida.

Hasta el siguiente episodio.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Descubriendo América. Second day...

Y hoy me levanté temprano. Sudando! Hace calor en este lugar. Anoche pensé que iba a tener frío, e incluso lamenté el no haber traido algo que me abrigue (un pijama por ejemplo), pero en la mañana tuve que poner el "aire acondicionado" a full, para dejar de sudar.

Una ducha fría y ya estaba listo para bajar a desayunar.
Hmm... A que hora era el desayuno? Busqué la nota que me entregaron en el momento del check-in y me percato que el desayuno es a partir de las 8 de la mañana... Y una cosita mas:
El hotel tiene transporte gratuito al aeropuerto! OMG!
Bueno, luego de la renegada inicial (debe coordinarse con anticipación) esboce una sonrisa, ya no tendré que pagar un taxi de retorno.

Fui al lobby, y encontré el famoso deayuno continental: pan, tostadas, mantequilla, mermelada. Café, americano.
Alguna vez he probado algo mas horrible que el café americano? Never in my life! Nunca!
La verdad yo creo que lo hacen a propósito así. Es tan, pero tan malo, que hay que ponerle azúcar para poder pasarlo...
En fin. Lo bueno es que el desayuno es tipo buffett, puedes servirte lo que quieras. Obviamente apenas pude terminar "a cup of coffe". Hasta le puse miel para poder terminarlo.
Y en el lobby del hotel hay wi-fi. Y todo el mundo se conecta allí a internet.

Luego salí enternado con dirección al Curso Inter-Americano de Oftalmologia del Bascom Palmer Eye Institute, en el Hotel Intercontinental de Miami (suena pomposo, no?). Un sol que cegaba, y al dar un par de pasos, ya estaba sudando de nuevo.
Pero mi terno estaba super. No me calentaba mucho, y estaba bien "planchadito".

En el congreso, a la hora de inscribirme, noté un error en mi nombre: Max Hernandez de Paz. (Parece que quisieron que fueramos dos los "de Paz" en la familia. O hay alguien más?) En fin, igual me aceptaron coregir el error. Veremos si lo cumplen.

Y me entregaron: los tickets para los almuerzos! Osea pretenden que nos quedemos todo el dia! Aunque pensándolo bien, el aire acondicinado del lugar, los asientos cómodos, los temas interesantes, la mayoría en inglés (aunque por alguna rara circunstancia del destino, ya entiendo lo que dicen, casi en su totalidad).

Igual la pasé bien, aprendiendo cosas nuevas (siempre hay algo que aprender, el mundo sigue su vertiginoso camino, dejando atrás a todos los que quieran quedarse, y llevando sobre sus hombros solamente aquellos que osan mantener el ritmo - Vaya, ya me puse filosófico).

Un montón de agua, "café" (americano, para variar) y algunas golosinas hasta el almuerzo. Hubo un pequeño momento incómodo, que se repitió mas tarde, en el que me sentí literalmente "viejo". Un Doctor no se de que país, según yo ya no tan joven (osea no era chibolo), me cedió el paso para el asensor. Me sentí incómodo. Bueno, en el espejo note que si tengo el aspecto de un "honorable doctor de peso" (O será porque estoy gordito, y quizo ver si el asensor aguantaba? Hmm, recién me doy cuenta del pequeño detalle)

Antes de ir al almuerzo, me acerqué al famoso counter donde tenía que rectificar mi nombre, y para variar, una pareja me cedió el turno (ahora que lo pienso mejor, ya me huele raro esto de que me cedan tanto, aunque esta pareja si eran casi unos adolescentes, y estaban en una charla muy amena.)

El gringou que me atendió, entendió y primero hizo la corrección así: Max Hernandez DePaz. Y eso que le di mi pasaporte (aunque en el dichoso pasaporte todo está con mayúsculas, pero... Mejor no sigo). Al final pude corregir mi apellido y ahora si mi inscripción y todo está como debe de ser. No seré "de Paz", hasta nuevo aviso.

En el almuerzo, no encontré a nadie conocido, así que me senté en una mesa donde estaba una sola persona, que era un argentino. Luego llegaron sus amigos, y empezaron a hablar de "pequeñeces" y "banalidades":

- Y sabés cuanto costá ir a Orlando?
-  1500 dolares por persona los tres dias en el parque. Es temporada baja, y hay que aprovechar.
- Terminando estooo... Iremos para asha con mis pibes, es una ganga..
- Y recordás de ese crucero? Me salió casi regalado, solamente 1200 dolares cada uno por esa noche tan especial...
- Casi regalado, che...

Y cosas por el estilo, así que terminé de masticar mi ultima verdura, dije buen provecho y salí a tomar aire fresco. Y bueno, del almuerzo solamente puedo decir que la media taza de "crema" de tomate (sería sopa, pues estaba recontra salada... O a lo mejor el agua helada que nos dieron era para agregarla a ese plato? En fin), y el platazo con 50 gramos de pollo guisado, dos esparragos hervidos, una mini zanahoria y cuatro papitas de coctel, bueno solo sirvieron para avivar mi apetito. Solapa me comí cuatro panes, y me acabé toda el agua y la mantequilla que habían puesto. Pero igual, tuve que salir en busca de mi porción diaria de grasas y carbohidratos que mi cuerpo requiere. Imposible vivir en un lugar así, moriría de hambre. Lo mas curioso, es que había gente que dejaba comida (no les habrá gustado?).

Entonces salí a tomar aire, pasear por el puerto, estirar un poco las piernas... Y recordé el tema de no tener como planchar mis camisas. Así que me fuí al Centro comercial más cercano, esperando encontrar una plancha, o comprarme camisas. Lo único cercano era Marshal's, y ahí no hay planchas, y las camisas son literalmente espantosas. Ni hablar. Me vine al hotel a tomarme una ducha, reposar un poco (las primeras charlas trataban sobre retina, algo que no me gusta para nada), así que me propuse retornar para la segunda rueda. Además, harían sorteos de premios interesantes.

Obviamente no gané nada. Nunca gano en una rifa ni en un sorteo. Si hay un sorteo donde participamos dos personas, fácil termino en tercer lugar. Siempre es así. Pero, ya sucederá, ya llegará el día en que la chunte...

Ya terminada la conferencia del día, me enteré que el Bascom Palmer es el primero en el ranking de los institutos oftalmológicos de los yunaites... Y que este congreso fue ideado para integrar a toda latinoamérica con gringolandia. Y la mayoría de los que trabajan en este instituto son latinos, o de origenes latinos... Algo muy interesante por cierto, y que demuestra que debemos de tener algo especial, solamente que nosotros mismos no nos valoramos como debiéramos...

Otra vez filosofando.

Nada más, es hora de dormir, y ya tengo en proceso dos maneras de planchar mi ropa sin usar plancha. Veremos si resulta. Mañana les cuento.

Ah, también descubrí que el metromover (que es gratuito) está a menos de cuadra detrás del hotel, y el siguiente paradero es frente al Intercontinental. Osea, que no necesito estar soleandome, ni caminando las dos cuadras, que implican cruzar la avenida.

Nos vemos mañana!

sábado, 18 de noviembre de 2017

Buscando América, primera parte

Empecemos esta pequeña crónica recordando que no soy bueno escribiendo mis anécdotas, y tampoco puedo transmitir a cabalidad las emociones y sensaciones que suelen embargarme cuando sucede una u otra cosa.
Pero, vale el esfuerzo. Así que, ahí les vá, mis pequeñas peripecias en un pequeño viaje a las tierras del Tío Sam.

No es la primera vez que visito esta gran y poderosa nación. A decir verdad, ya ni recuerdo las veces que he venido para acá, pero lo que si es completamente seguro es que esta es la segunda vez que aterrizo en el enorme aeropuerto de Miami. O la tercera? Queda la duda, lo que impoprta es que me quedaré por estos lares por algunos días.

Todo empezó a complicarse desde el momento que el Laboratorio que me ofreció este viaje, solamente había considerado los pasajes y la inscripción al Congreso Anual del Bascom Palmer (Que es una de las instituciones oftalmológicas más prestigiosas de América). Razones, muchas, la más importante, crisis financiera. Creo que debí de haberme negado, pero casi por inercia acepté. Ya faltando apenas dos meses para el congreso, recién hice la reserva del hotel y el pago via internet. El problema es que el pago no se efectuó al 100%. Ya veremos ese punto.

Cuando tocó el día del viaje, conseguí el efectivo e hice un depósito en dolares a mi cuenta, para cualquier emergencia. El mismo día del viaje, decidí utilizar el Bus que lleva de Miraflores al aeropuerto. Una maravilla. 20 lucas por persona y estás en 40 minutos en la puerta de embarque. Hasta ahí todo de maravillas.

Las cosas empezaron a malearse cuando el avión no estuvo en su hora para el embarque. Apenas faltaban 20 minutos para el despegue, y recién se dio inicio al abordaje de pasajeros.

Un detalle adicional: no pude hacer el check-in por internet. Cuando lo intentaba hacer me salía un mensaje: acérquese al counter del aeropuerto. Parece que, como era un ticket corporativo, el check-in lo hicieron desde la empresa que lo compró.

Así que, cuando me acerco a mi asiento, oh sorpresa, me toca el asiente de en medio!. Iba a pasar seis horas sentado entre otras dos personas. Y el de mi lado estaba tan o mas gordito que yo. Tomé aire, y empecé a rezar, pidiéndole a Diosito, que no nos tocara otro peso pesado. Hasta que... vino la azafata a preguntar por un tal Francis?, no recuerdo el nombre. Y me preguntó si el viajaba conmigo, pues era el único que no llegaba y ya debían de cerrar las puertas... Obviamente le dije que no, que no lo conocía para nada. (Y para mi solito repetía: "cierren las puertas ya!", que malo que soy).

Nunca llegó Francis, o Frnsua, o lo que sea. El avión despegó con media hora de atraso, y yo me pasé al asiento del pasillo, feliz y contento, aunque en el fondo algo triste (mentira!) por el pata que perdió su vuelo (para qué se demora, pue!)

Me tomé una copa de vino, almorcé mi arroz con pollo, comí un caramelo y... me empezó a latir mi muela que está en endodoncia. (Espero que no se me hinche la cara, ya me compré 100 tabletas de aspirina de 325 mg, acá las venden así).

Se suponía que el viaje iba a durar 6 horas, partimos 1.30, osea debíamos de llegar 7.30, pero, a las seis en punto de la tarde el piloto anuncia: "abrochen sus cinturones, estamos iniciando el descenso a la ciudad de Miami"

WTF?!... Fue la expresión de todo el mundo. Se suponía que ibamos a llegar en hora y media mas tarde, y ya estaba descendiendo?!. En fin, todos nos alegramos. El piloto le habrá puesto turbo al avión, o quizá rompió la barrera del sonido y no nos dimos cuenta, pero la cosa es que estabamos a punto de...

Prrmmppp!!!!

El sacudón y el golpe mi hizo rebotar en el asiento (que bueno que estaba con el cinturon puesto, sino hubiese chocado con el techo). Los niños lloraron (había un montón de petisos), y cuando al fin, el avión se detuvo un gran UFFF se escuchó en los pasillos, y todos, casi por inercia, aplaudimos (no agradecidos al piloto, sino a Diosito porque no nos pasó nada).

Apenas se detuvo el avión, la gente se soltó los cinturones de seguridad, y se dispuso a retirar su maletas, cuando en eso:

"Se pide a los pasajeros mantenerse en sus asientos, el avión aún  no está en el lugar de desembarque... Aquellos que incumplan, serán procesados por el Código de Aviación Internacional, y serán detenidos..."

Todos sentaditos, así los niños lloren y las madres protesten.

Media hora después, recién nos acercamos a la manga que nos habían asignado. Y pudimos abandonar el avioncito de marras este.

Luego fuimos a migraciones. Y las colas se hicieron eternas. Por alguna razón, a mi con el grupo de pasajeros que iba a mi lado, nos pusieron en una colas, donde los guardias que revisan los documentos, se demoraban una eternidad preguntando de todo. Tantro que, una hora después, recién me tocó la entrevista:

- De donde vieneu?
- De Lima Perú
- De Lima? Pero, ese avion aterrizar a las 6.30... Ya son las ocho... Que pasar?
- Hmm... Esperando en la cola...
- Hmm... Cierto... Bienvenidou a los Yunaitesteits of Amerrica...

Y así, me iba de lo más feliz a recoger mi maleta, cuando...

- No entry! Stop!

Nos amontonaron a todos en la puerta donde estan las fajas de los equipajes. Sin explicaciones. Nadie puede entrar....

15 minutos despues...

- Pasen todos! Rápido! No se detengan!

- Pero... Y las maletas?

- No se detengan! Corran!!

Y así, sin saber como ni por qué, estábamos en la calle, sin maletas. Y ya eran casi las 8.30 de la noche. Nos amontonaron en el estacionamiento. Sacaron a todos, incluyendo trabajadores, pilotos, empleados, etc, etc. Llegaron los bomberos, las patrullas acordonaron todo el aeropuerto. Llegaron uniformados con fusiles, otros traían perros. Por un momento pensé que era una peli de los Indestructibles. Tampoco dejaron que se estacionen los buses, ni los autos. Sin explicaciones. Hasta llegaron camarógrafos y reporteros. Nunca nos dijeron nada.

Pasadas las diez de la noche dejaron re ingresar a los pilotos, aeromozas y trabajadores del aeropuerto. Casi media hora después,  nos dejaron entrar. Y nos dijeron que nuestras maletas, serán revisadas una a una, y nos serán entregadas conforme vayan saliendo. Tiempo? Minimo una hora.

Y cumplieron. Recién salí del aeropuerto con mi maleta pasadas las  11.30 de la noche, en la búsqueda de un taxi. (E Miami todos hablan español, eso creía). Me tocó un taxista de haiti, que habla inglés, francés y creole, y "una poquito" de español. Asi que con mi "una poquito" de "inglish" y su "una poquito" de español, pudimos comunicarnos. Eso si, el pago en efectivo, 40 dolares de taxi... Que dolor!

Al fin en el hotel. Llego, y me encuentro con un argentino en la recepción. Y me da la "big noticia": el pago por internet es de solo una parte del hospedaje, acá tienes que cancelar el resto en efectivo... además hay que dejar  100 dolares de garantía por el cuarto...

Se imaginarán mi cara... Pero ya estaba hecho. Pagué, cogí mi maleta, y lo primero que noto es que el "hotel" es mas viejo que matusalen, no tiene tina, no tiene plancha, no tiene aire acondicionado, no tiene casi nada... solamente una cama, un baño pequeñito, una ducha, una mesa y una tele...

Ah, y tampoco hay wi-fi. Así que si leen esto, es porque saqué un plan con megas desde allá. Creo que va a ser lo más barato de todo este viaje.

Obviamente traje toda mi ropa sin planchar (siempre dan plancha hasta en los moteles, en EEUU). Lo bueno es que mi terno es de lanilla (truco del viejo, no necesita plancharse, lo dejas colgado y se alisa todo) y traje una camisa nueva, así que para mañana tengo que ponerme.

Además, el hotel da desayuno, y se encuentra a menos de dos cuadras del congreso, en pleno centro de Miami...

Veremos que otras sorpresas nos trae mañana, o ya hoy, pues se me hizo tarde escribiendo....