Muy pocos sabían lo que había detrás de todo esto: semanas enteras de preparación, horas inacabables de entrenamiento "marcando el paso", lágrimas y llanto, alegrías y abrazos, peleas y reconciliaciones...
No recuerdo bien el año, pero sucedió cuando yo ya estaba en la secundaria, quizá en el segundo año, no estoy muy seguro de esto pero, mi colegio, la Gran Unidad Escolar "Gran Mariscal Toribio de Luzuriaga" perdió un gallardete frente a nuestro "némesis", el Colegio La Libertad (a quienes nosotros muy cariñosamente llamábamos "lapacos", no pregunten la razón, no la sé), y entramos en shock general.
Ya era una tradición que ambos colegios se enfrentaran en cuanto evento escolar existiera, ora ganaban ellos, ora nosotros, pero esa rivalidad venía de mucho tiempo atrás